Cumbres Borrascosas

Queridas amigas:

Les escribo solamente para introducir el libro del mes de abril:

Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë.

Dice de este libro el sitio Talleres de Lectura de Liliana Costa:

Cumbres Borrascosas es una novela difícil de catalogar. Publicada en 1846, fue escrita por Emily Brontë voluntariamente alejada de las modas de la época y el gusto victoriano que se impuso en la sociedad inglesa a lo largo del siglo XIX. Auténtica en su apuesta, la narradora eligió exponer el mundo interior que bullía dentro de ella y la asfixiaba. El resultado avala el esfuerzo: pocas veces la fuerza que emana de los personajes impacta y conmueve con tanta brutalidad, y al mismo tiempo, y con la misma intensidad, envuelve y seduce.




Emily Brontë perteneció a una familia atípica de cinco hermanas y un hermano, ninguno de los cuales llegó a vivir pasados los treinta años. Los Brontë se refugiaron en la vida del páramo, al norte de Inglaterra, en contacto con la naturaleza y en absoluta libertad, alejados de las limitaciones sociales al uso. Entre los hermanos inventaron juegos que consistían en escribir guiones e imaginar mundos, evadiéndose, a través de la imaginación, de la rutina y el rigor. Cuando las niñas fueron enviadas al colegio, en calidad de internas, enfermaron por el cambio y la rigidez del sistema, y el único chico, Branwell, murió alcoholizado.




El padre, Patrick Brontë, pastor de la Iglesia anglicana, enviudó pronto y crió a sus hijos sin prejuicios, con acceso ilimitado a la cultura, demostrando gran amplitud de criterio. El Sr. Brontë escribía y se convirtió en modelo para sus hijas: Charlotte, publicó Jane Eyre, Anne: Inés Grey, y Emily: Cumbres Borrascosas; aunque tuvieran que usar seudónimos para esconderse, era muy mal visto, en la época victoriana, que una mujer se dedicara a la literatura. Firmes y confiadas en su talento, las Brontë rompieron barreras y apostaron por un camino distinto, ignorando los roles -aunque en un principio coquetearon con ellos- que la Inglaterra del siglo XIX ofrecía para unas señoritas como ellas: institutrices, damas de compañía, maestras. Lucharon con energía y el apoyo paterno para conseguirlo. La tuberculosis venció al final, y precipitó el de ellas, pero nos dejaron sus novelas, el mejor de los legados.
Fuente: http://lilianacosta.com/cumbres-borrascosas/




Les cuento que estoy recién comenzando la lectura, porque el libro de marzo, La Soledad de los Números Primos, lo leí muy rápido.


Si bien este libro lo he leído antes, creo que unas dos veces durante mi vida, recuerdo que me gustó mucho. Pero estoy un poco asustada de que no me guste tanto como antes, tal vez por el período de vida que estoy viviendo... En fin.



Cuando haya avanzado más, voy a escribir de nuevo mis impresiones. 


¡Ah! Y he estado pensando que ya que el año pasado (2017) leímos a Charlotte, ahora (2018) estamos leyendo a Emily, lo justo sería que en 2019 leamos a Anne, la tercera hermana Brontë. ¿Qué les parece mi idea?






Un abrazo amigas queridas.


Susana 



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Los Libros de 2022

Reunión de Fin de Año

¡Por fin! Los Libros de 2019